Albóndigas con sepia

En Catalunya es muy típico el mar i muntanya, platos en los que se mezclan carne y pescado, pero a mí nunca me ha seducido. Seguramente, a causa de mi aversión a la paella mixta, que me parece un sacrilegio. Sin embargo, hace unos días casi se me saltan las lágrimas de emoción al probar las albóndigas con sepia de Amparo, que ha accedido a compartir su receta en el blog para goce y disfrute de nuestros estómagos y papilas gustativas. Estaban deliciosas, de verdad.

El delicioso plato de albóndigas con sepia.
El delicioso plato de albóndigas con sepia.

No sé cuantas raciones salen pero con las cantidades que utilizaremos, se puede organizar una buena comilona. Ah, y si las hacéis de un día para otro, todavía estarán más buenas. Para empezar, hay que salpimentar 600 gramos de carne magra de cerdo picada (o una mezcla de cerdo y ternera) y mezclarla con un huevo batido, perejil y dos o tres dientes de ajo muy picados, y miga de pan mojada en leche, que hará que sean muy jugosas. Si es necesario, se puede añadir un poco de pan rallado para compactar un poco la masa. Haced bolitas, rebozadlas en harina, freidlas y reservadlas.

Seguidamente, limpiad y cortad en trocitos una sepia, preferiblemente bruta (no de las blancas relucientes), y freidla. En ese mismo aceite, sofreíd una cebolla bien picada y cuando esté dorada, añadid un vaso de vino blanco. Dejad reducir y añadid un vaso de caldo de pescado y un brick de tomate frito casero (creo que son unos 350 gramos). Dejad cocer unos diez minutos, añadid las albóndigas y la sepia, y dejad cocer a fuego lento unos quince minutos más.

Para culminar el plato, preparad una picada con unos trozos de pan frito, tres ajos fritos, unas almendras fritas, un poco de perejil y otro vaso de caldo de pescado. Añadidla a la cazuela junto con un vaso de guisantes tiernos, comprobad el punto de sal y dejad cocer unos últimos diez minutos. Removed bien para que se mezcle bien y ¡a disfrutar!

Etimología gastronómica

Este es un gran ejemplo del mundo albondigar pero solo uno. Los hay a docenas y por todo el mundo: de ternera, cerdo, cordero, bacalao, merluza, garbanzos, con curry… y se hacen fritas, hervidas, en sopa, con pasta, con salsa… Elijamos la receta que elijamos, el término albóndiga procede del árabe al-bunduqa (la bola) y se preparan desde hace más de 500 años.

Ah, por cierto, al parecer la paella también podría tener un origen arabesco: fueron los páramos, habitantes del norte de África del siglo VIII, quienes trajeron el arroz y el azafrán a la península. Este plato surgió el siglo XV en la huerta valenciana, donde los campesinos y pastores preparaban una comida sencilla con lo que tenían a su alcance (arroz, verduras, algo de carne y agua). Precisamente, la palabra árabe baqiyah (la i tiene un sonido similar a nuestra e) es lo que en castellano denominamos sobras. Claro que también puede venir del latín patella.

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Un comentario en “Albóndigas con sepia

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