De vuelta a clase de Naturales

Nunca he sido muy de higos y menos de brevas, más bien por desconocimiento o falta de costumbre, que por otra cosa. En cualquier caso, desde hace semanas, quiero hacer alguna receta con esta delicada fruta. Y como ya sabéis que me gusta incluir fruta en platos salados, hoy os traigo un entrante de higos con balsámico, queso de cabra y pistachos. Es sencillísimo de hacer y los higos combinan a la perfección con la suavidad del queso y el crujiente de los pistachos.

Bueno, en realidad el higo no es una fruta desde el punto de vista botánico sino una infrutescencia, es decir, es el resultado de la fecundación de una inflorescencia compacta. Imagino que os habéis quedado igual, como me ha pasado a mí, que sé tanto de botánica que no tengo ni cactus porque seguro que se me morirían. ¡Qué lejos quedan las clases de Naturales del colegio!

Después de mirar fotos y leer definiciones y explicaciones, os puedo decir que una inflorescencia son varias flores que crecen juntas y en el caso que nos ocupa son pequeñas y lo hacen dentro de un receptáculo inflado llamado sicono. Cuando las flores femeninas son fecundadas (también las hay masculinas), se convierten en pequeños frutos denominados aquenios (las supuestas pepitas de los higos) y los siconos se transforman en higos. O al menos eso es lo que yo he entendido. En cualquier caso, se comen entre agosto y septiembre. Sin embargo, a veces, no maduran antes de que llegue el otoño y sobreviven en estado latente hasta el verano, cuando nos las comemos con el nombre de brevas. Y de ahí, la expresión de higos a brevas.

Pero a lo que iba, el entrante. Para empezar, hay que lavar con suavidad los higos, que deben estar maduros pero firmes, y cortarlos por la mitad. Sobre cada mitad, hay que colocar un poco de queso de cabra desmenuzado, un poco de pimienta negra recién molida y pistachos picados groseramente. Se remata el conjunto con un aliño de miel y vinagre balsámico (dos cucharaditas de la primera por tres del segundo). Se pueden comer tal cual o darles un golpe de horno para potenciar su dulzor.

Higos con queso de cabra y pistachos
Higos con queso de cabra, pistachos y balsámico.

Fácil y rápido, ¿verdad? No sé si usar los higos que me guardé para repetir o meterlos en una ensalada con unas nueces, un poco de queso y una vinagreta de miel y mostaza… En cualquier caso, hay que aprovechar que es temporada de higos. Además, son muy digestivos y tienen un alto contenido en fibra, así que quizá os ayuden a no necesitar alguno de los muchos yogures que llevan anunciado todo el verano para regularizar el tránsito intestinal. También tienen ácidos orgánicos (ya he tenido suficiente información por hoy, así que creo que miraré qué son otro día), sales como el potasio, el magnesio y el calcio, vitaminas A, B1, B2, B3 y C, e hidratos de carbono como la sacarosa, fructosa y glucosa. Pero nos queda el consuelo que secos, tienen el doble.

Anuncios

Un comentario en “De vuelta a clase de Naturales

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s