Un ‘boeuf bourguignon’ de chuparse los dedos

No os voy a engañar. El plato de hoy, el boeuf borguignon, no es muy difícil de hacer pero sí laborioso. Se tardan horas para conseguir que la carne quede tan tierna y melosa y con ese aroma a vino tinto tan característico. Pero vale la pena, os lo digo yo que no soy muy fan de la carne estofada y casi me pongo a llorar del gusto. Eso sí, sin su merecida copa de vino porque estaba en el trabajo y la eché de menos, así que os recomiendo para cuando queráis dejar megaimpresionados a vuestros comensales.

Antes de empezar, tres cosillas. La primera es que hagáis el plato con previsión. Podéis prepararlo por la mañana y coméroslo al mediodía que estará riquísimo pero, como todo buen estofado, si lo dejáis reposar hasta al día siguiente estará aún más bueno. La segunda es que lo ideal sería usar un vino de Borgoña aunque tenemos muy buen vino (en esta ocasión, he utilizado un Rioja). Y por último, las cantidades que daba Directo al Paladar eran para dos personas y con el trabajazo que da, es recomendable que aprovechéis y hagáis más, ya sea para compartir o para congelar.

El delicioso 'boeuf bourguignon' sobre un lecho de arroz en mi triste tupper
El delicioso boeuf bourguignon sobre un lecho de arroz en mi triste tupper

Dicho esto, vamos allá. La noche antes cortad en trozos regulares medio kilo de ternera (como cunill o tall que es pela, que acabo de descubrir que en castellano se llama el manto de la reina) y mezcladla en un bol con una cebolla picada, una zanahoria en rodajas, un diente de ajo, tomillo, una hoja de laurel y un ramillete de perejil, y cubridlo con 350 mililitros de vino tinto. Después tapadlo con papel film y dejadlo marinar en la nevera hasta la mañana siguiente.

Una vez marinados los ingredientes con el vino, colad el líquido y reservadlo, separad las verduras de la carne y secadla con papel de cocina. Cubrid ligeramente el fondo de una cazuela con aceite y sofreíd 125 gramos de bacon durante cinco minutos sin que se queme y reservad. Subid el fuego y dorad la carne unos cinco minutos, reservadla con el bacon. Ahora es el turno de las verduras, cocedlas a fuego medio diez minutos hasta que empiecen a estar tiernas.

Agregad una cucharada de harina, dad unas vueltas mientras se cuece y, removiendo constantemente, incorporad poco a poco la marinada. Añadid una cucharada de tomate concentrado y la carne. Salpimentad, bajad el fuego y, ale, dejad que se cocine unas dos horas y media (eso sí, que a nadie se le ocurra salir de casa y dejar el fuego encendido). Agregad un poco de caldo en pequeñas cantidades si es necesario para que la carne quede siempre cubierta con líquido.

Pasado ese tiempo, agregad 250 gramos de champiñones laminados que préviamente habréis pasado por una sartén unos cinco minutos con una chispa de mantequilla. Dejad otra hora a fuego lento y… ¡que aproveche! Hará horas que estaréis salivando y rebañaréis el plato hasta con los dedos si os quedáis con pan, palabra. Por cierto, mientras escribía el post aprovechando que tenía la carne en el fuego, han llegado los vecinos de enfrente y han soltado un “¡qué bien huele!”. He estado a punto de salir para decir que era cosa mía.

Anuncios

3 comentarios en “Un ‘boeuf bourguignon’ de chuparse los dedos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s